Royal Ascot vuelve a Berkshire donde nació el acontecimiento en el año 1711. Con más de 3 millones y medio de libras en premios, el encuentro atrae cada año a los nombres más conocidos de la sociedad británica, entre estas personas la reina de Inglaterra. El año pasado acudieron más de 300.000 visitantes. Todos ellos vestidos con ropa de gala acudieron al acontecimiento más esperado por los aficionados de las carreras de caballos.

Ascot es una de las más famosas carreras de caballos en el Reino Unido y un día especial. Cada año las chicas disfrutan la atención de las cámaras por los diseños de ropa y sombreros extravagantes.
Como en todos los grandes acontecimientos británicos no pueden faltar las bebidas, el año anterior se consumió alrededor de 150.000 botellas de champagne y alrededor de 14.000 botellas de Pimms. Toda una fiesta.