Ken Livingstone, alcalde de Londres, ha llevado a cabo un acuerdo con Venezuela, ya que es el quinto productor mundial de petróleo, para poder obtener el mismo más barato para los autobuses a cambio de asesoría técnica. Esto beneficiará a un millón de londinenses y habitantes humildes de la capital inglesa.
Con este acuerdo firmado el pasado 20 de febrero entre el alcalde de la capital del Reino Unido y el canciller venezolano, la factura de gasolina del ayuntamiento de Londres verá reducida su cantidad en un 20%. Con este ahorro de 32 millones de dólares anuales, se bajará a la mitad el precio del ticket de transporte para aquellos que no tienen muchos recursos, padres solteros y minusválidos. Este cambio hará la vida más fácil a los ciudadanos que cuentan con bajos ingresos. Venezuela con esto será asesorada por la metrópolis británica en transporte público, planeación urbana, turismo y protección del medio ambiente.
A pesar de que todo parece beneficio, hay muchas críticas negativas del pacto y la relación entre Londres y el presidente venezolano, ya que muchos opinan que esto es un acuerdo con un dictador que no respeta los derechos humanos, y que tampoco es justo que una ciudad con recursos como la capital británica pueda aceptar dinero de un país donde existe un nivel económico tan bajo entre sus ciudadanos.