Las temperaturas alcanzaron ayer en el centro de Londres los 21 grados centígrados siendo de esta manera más calurosa que París y Roma.
Sin embargo estamos todavía muy lejos de los registros de 1949 cuando los termómetros marcaron la temperatura máxima de este mes en 29.4 grados centígrados. Incluso el más alto de la década, cuando hace dos años la temperatura tocaba los 26 grados esta todavía por alcanzar.
Aun así las temperaturas de los últimos días en la capital británica son extremadamente extrañas, recordemos que las temperaturas típicas en Londres en esta época del año son alrededor de 14 grados centígrados, por lo que los expertos esperan que este mes se pueda convertir en el más caluroso de la última década.
Los londinenses, eso si, siguen encantados con los rayos de sol que nos acompañan y que pocas veces se dejan ver y han sacado del armario la ropa de verano y las sandalias playeras. El que no disfruta, esta claro, es porque no quiere.